El Ocaso de una Gestión: El Desgaste de Lorena Cuéllar Rumbo al 2027

Cría cuervos

El agotamiento es la forma en que la naturaleza te dice que has estado actuando por inercia y que tu alma se ha marchado: Sam Keen. (Escritor, profesor y filósofo)

Que tal estimados lectores, soy Alex Nava, es un gusto saludarles y volver de nueva cuenta a esta columna, había dejado de escribir un rato Cría Cuervos, sin embargo, estamos de regreso espero nos lean y nos comuniquen cualquier detalle o tema que quieran que abordemos.

Hoy en Cría Cuervos…

La política tiene una extraña forma de devolver las cosas. Un meme que parece inofensivo puede convertirse en un espejo que refleja todas las grietas de una administración. Un comentario mal hecho o sin tener la información precisa se puede convertir en una tormenta de críticas que, en realidad reflejan la realidad que pasa en el estado, con toda la parafernalia de secretarios y demás empleados del gobierno estatal y de su precursora Lorena Cuéllar Cisneros.

Se pierde a lo lejos quien en 2021 llegó al Palacio de Gobierno con el respaldo de 305 mil votos, la cifra más alta en la historia de Tlaxcala y que generaba simpatía y empatía, hoy la imagen publicada en medios de comunicación y en redes sociales se convierte en un catalizador de inconformidades acumuladas durante casi cinco años de gestión. Los comentarios no tardaron en llegar: ¿Y si mejor está al pendiente de la seguridad del estado? o ¿Y la trata para cuándo? Lo que la gobernadora seguramente imaginó como un gesto de cercanía con la ciudadanía fue leído por una parte importante de la población como un acto de frivolidad en medio de problemas que no cesan y que se siguen acumulando día tras día.

Este tipo de reacciones no son casualidad. Reflejan lo que muchos analistas ya venían señalando: un desgaste natural en la figura de Cuéllar a medida que su sexenio se acerca al final. Hoy se enfrenta a una percepción ciudadana que parece haberse vuelto más crítica y menos dispuesta a tolerar gestos que consideran superficiales, tal como actos gubernamentales que solo sirven a unos cuantos y que no se manifiesta por el bienestar de todos, un ejemplo claro es el de la transición al modelo federal de salud (IMSS-Bienestar) que ha generado inconformidades por tener desabasto de medicamentos, tiempos prolongados de espera tanto de pacientes como de familiares, falta de especialistas entre otras cosas.

Y si bien es cierto que la administración de Cuéllar ha tenido ciertos aciertos y de cómo se ha impulsado la ampliación de programas sociales, inversiones en infraestructura hospitalaria, construcción y rehabilitación de carreteras, fortalecimiento del turismo y hay una coordinación con el gobierno federal para proyectos estratégicos, estos esfuerzos parecen no ser suficientes para mitigar la sensación de que la comunicación gubernamental está desfasada de la realidad que viven muchos tlaxcaltecas.

Edward Gibbon (2011), historiador británico y autor de la Historia de la decadencia y caída del Imperio romano, habla sobre la decadencia moral y el “veneno secreto”: “Era casi imposible que los ojos de los contemporáneos descubrieran, en la felicidad pública, las causas latentes de la decadencia y la corrupción. Esta larga paz y el gobierno uniforme de los romanos introdujeron un veneno lento y secreto en las entrañas del imperio. Las mentes de los hombres se redujeron gradualmente al mismo nivel, el fuego del genio se extinguió e incluso el espíritu militar se evaporó”

El contexto actual explica por qué cualquier mensaje que se desvíe de los temas urgentes termina siendo castigado. La entidad enfrenta frentes complicados: el señalamiento internacional por trata de personas en Tenancingo, la oposición de comunidades a proyectos como el del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECIBI) y sus implicaciones que se tiene con la basura y los residuos, que hoy afectan a la población. Los hechos violentos que alimentan la percepción de inseguridad, ya que diversos sectores, asociaciones dedicadas a medir la inseguridad han señalado que continúan delitos como robo, violencia familiar, desapariciones forzadas y hechos relacionados con el crimen organizado. En este escenario, los espacios para la ligereza son escasos. Y cuando la gobernadora los ocupa, la ciudadanía responde con la misma moneda, con indiferencia y dureza.

Pero más allá de un simple error de comunicación, este episodio revela algo más profundo: una parte de la ciudadanía ya no responde al contenido de las publicaciones, sino directamente a la figura de la mandataria. Frases como: “Da más risa tu gobierno” o “Usted me cae mal” reflejan un rechazo político consolidado que ningún meme podrá revertir. Es el síntoma más claro del desgaste de la imagen pública. Y como no decirlo si a cada rato vemos como nuestro estado se está convirtiendo en un verdadero cementerio al aire libre, embolsados, mensajes del crimen organizado, feminicidios al alza, violencia familiar, dificultades para acceder a la justicia, insuficiencia de refugios y medidas de protección en general.

A casi un año de que concluya su mandato, Lorena Cuéllar se enfrenta al desafío más difícil para cualquier político en el ocaso de su gestión, mantener la confianza de quienes le dieron el voto. La historia de Tlaxcala recordará si su administración logró resolver los problemas estructurales o si, por el contrario, terminó atrapada en sus propias contradicciones entre la narrativa oficial y una realidad que se resiste a ser maquillada.

…Y te Sacaran los Ojos.

Dos cosas, la primera, al tiempo -trece meses-, tendrá que dar cuenta del desvío millonario que hay en el gobierno estatal, ya la propia Auditoría de la Federación está realizando lo conducente, porque aquí en el Órgano de Fiscalización esta más maiceado que granja de pollos. La segunda: la pregunta que queda en el aire, mientras la comunicación oficial se innata y se incrusta en las estructuras de poder, las críticas se acumulan, ¿la gobernadora y su equipo serán capaces de leer las señales o seguirán insistiendo en una estrategia de comunicación que, como quedó demostrado, ya dejó de funcionar? Porque no lo digo yo en su carácter de periodista, lo veo y platico con ciudadanos en mi recorrer cotidiano, porque hay gente que la han asaltado y solo recibe discriminación y no humanismo que es lo que más necesitamos hoy en día. La ciudadanía parece estar diciendo: hoy más que nunca ya no trates de desviar la atención, porque ya no nos distraes, hoy Tlaxcala y su gobierno decadente dejará una huella imborrable en miles de ciudadanos tlaxcaltecas.

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