La senadora con licencia se impuso en el proceso interno a Alfonso Sánchez García, alcalde capitalino con licencia y respaldado por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros
El anuncio deja expuesta una fractura interna en el partido y coloca a Rivera en la ruta hacia la candidatura al gobierno estatal en 2027
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, anunció este lunes la designación de Ana Lilia Rivera Rivera como Coordinadora Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Tlaxcala, tras un proceso interno que se extendió por varios meses y que tuvo como principal contendiente a Alfonso Sánchez García, alcalde de Tlaxcala capital con licencia y respaldado abiertamente por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
El anuncio se realizó durante un acto celebrado en el Salón Olmeca 4 del World Trade Center, en la Ciudad de México, donde la dirigente morenista afirmó que “el pueblo de Tlaxcala ha decidido que será la senadora Ana Lilia Rivera la encargada de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional”. La Comisión Nacional de Elecciones, encabezada por Citlalli Hernández Mora, tomó protesta a Rivera bajo los principios partidistas de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
El proceso interno de Morena en Tlaxcala inició con once aspirantes registrados. Entre los principales perfiles se encontraban Ana Lilia Rivera, Alfonso Sánchez García, el diputado federal con licencia Raymundo Vázquez Conchas, el exdirigente estatal Carlos Augusto Pérez Hernández, así como perfiles provenientes de los partidos aliados: Irma Yordana Garay Loredo por el Partido del Trabajo y Juan Salvador Santos Cedillo, alcalde de Huamantla, por el Partido Verde Ecologista de México.
La definición concluyó con la ausencia de Sánchez García en el anuncio oficial, y si bien el alcalde con licencia acudió a la Ciudad de México, abandonó el recinto antes de que Montiel diera a conocer la determinación, acompañado por integrantes de su grupo político, entre ellos su esposa Marcela González Castillo y Ever Campech Avelar. Su salida anticipada fue interpretada como una señal de inconformidad con el resultado, que no fue respaldado por el segundo lugar del proceso interno.
Por otra parte, el coordinador nacional electoral del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar, expresó su respaldo a la designación de Rivera y calificó el proceso como “competido y cerrado”. “Ana Lilia, cuentas con nosotros a partir de ya para ayudarte en toda esta coordinación”, declaró Escobar, quien además anunció que la estructura del Verde en Tlaxcala comenzará de inmediato a trabajar con la nueva coordinadora.
Sin embargo, no todos los participantes respaldaron el resultado. Los aspirantes Floria María Hernández y Héctor Bernardo Paredes Mora, quienes contendieron como fórmula ciudadana, acusaron irregularidades en el proceso interno y adelantaron que emitirán un posicionamiento contra el anuncio de Rivera. Asimismo, representantes del Partido del Trabajo no asistieron al evento, luego de haber reclamado un trato desigual por parte de Morena hacia sus aspirantes.
Ana Lilia Rivera Rivera, es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx). Su trayectoria política comenzó en el PRD, partido en el que militó y fue diputada local. En 2018 llegó al Senado por Morena y fue reelegida para la Legislatura que inició en 2024. En 2023 se convirtió en la primera mujer tlaxcalteca en presidir la Mesa Directiva del Senado de la República.
A lo largo de su carrera ha ocupado diversos cargos dentro de Morena, incluyendo la Secretaría General del partido en Tlaxcala y la Secretaría Nacional de Asuntos Indígenas y Campesinos. También participó en organizaciones vinculadas con la defensa del campo, los pueblos indígenas y el maíz nativo.
La designación de Rivera confirmó las tendencias que diversas encuestas habían anticipado en semanas previas. Una medición de Impronte levantada el 21 de septiembre otorgaba a Rivera 41.4% de las preferencias, frente a 30.3% de Sánchez García, una diferencia de 11.1 puntos porcentuales. En atributos como honestidad, Rivera registró 46.8% contra 33.3% de su competidor; en cercanía con la gente, 40.8% contra 30.3%; y en conocimiento de Tlaxcala, 40.1% frente a 30.5%.
Una encuesta de LaEncuesta.MX de septiembre también mostraba a Rivera con 47.9% de preferencias, frente a 36.8% de Sánchez García, una ventaja de 11.1 puntos. La medición de Massive Caller de julio ubicaba a Rivera con 53.8% como “buen candidato”, contra 25.2% del segundo lugar, una diferencia de 28.6 puntos.
Visiblemente emocionada, Ana Lilia Rivera agradeció la confianza depositada en ella y parafraseó al poeta Antonio Machado: “Todo pasa y todo queda; lo nuestro es andar”. La senadora con licencia anunció que desde su llegada a Tlaxcala recorrerá “calle por calle, barrio por barrio, comunidad por comunidad” para buscar la unidad del movimiento.
“Extiendo mi respeto y la mano a quienes también participaron en la contienda interna”, declaró Rivera, en clara alusión a Sánchez García y a los demás aspirantes. “Aquí nadie se excluye, todos somos necesarios. Ninguna aspiración personal puede ser más grande que la aspiración de que México siga siendo dueño de su destino y decisiones”.
La designación de Rivera representa un revés significativo para la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, quien había desplegado una operación política visible para posicionar a Sánchez García como su sucesor. En junio pasado, Cuéllar y Sánchez encabezaron una “Marcha por la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional” en la capital tlaxcalteca, evento que fue interpretado como una plataforma de posicionamiento para el entonces alcalde capitalino.
Analistas y medios locales señalaron que la decisión de Morena de no inclinarse por el perfil respaldado por la gobernadora marca una diferencia con lo ocurrido en otros estados, como Michoacán, Quintana Roo, Campeche o Colima. Según reportes, esta sería la primera entidad donde la candidatura no queda en manos de un “ahijado” político del gobernador en turno.
La fractura interna, sin embargo, podría tener costos para el partido. La ausencia de Sánchez García en el anuncio y las acusaciones de irregularidades por parte de otros aspirantes anticipan un periodo de negociación y posible conflicto interno que Morena deberá gestionar para mantener la unidad rumbo a las elecciones de 2027, cuando Tlaxcala renueve su gubernatura el 6 de junio.
Con la designación de Ana Lilia Rivera como coordinadora estatal, Morena en Tlaxcala inicia una nueva etapa en la que la senadora con licencia deberá tejer acuerdos con los grupos internos que respaldaron a sus competidores y consolidar una estructura territorial que le permita mantener la ventaja que las encuestas le han otorgado. El episodio deja, sin embargo, una lección sobre la dinámica interna del partido: en Tlaxcala, a diferencia de otros estados, la influencia de la gobernadora no fue suficiente para imponer a su sucesor.
La pregunta que queda en el aire es si Rivera podrá convertir esa independencia en una ventaja electoral o si, por el contrario, la fractura interna se convertirá en el principal obstáculo de la Cuarta Transformación para conservar el gobierno estatal en 2027.